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Desenmascarando a los Señoros Fifos

  • Lía C. Alcaraz
  • hace 1 día
  • 4 min de lectura

¡Señoros fifos, detrás del teatro hay una realidad real!

Por ahí un colega mío acaba de escribir una nota vecina sobre el teatrito de las televisoras. Esa ya nos la sabemos. Pero, ¿cómo les explico?...


Desenmascarando a los fifos, fifas, fifes
Desenmascarando a los fifos, fifas, fifes

NO es lo mismo que un aficionado borracho brinque desde una camioneta cualquiera, a que agarre una lona de los desaparecidos Y AGREDA A UNA MADRE.

 

No es por nada, pero a mi compañero Castrejón se le asomó que es fifo de clóset. Esto ya lo hablamos él y yo. Él dice que no, que nunca ha sido aficionado. Yo no sé…

 

Quedamos que es buena oportunidad para debatir por escrito y saber qué piensan los demás.

 

La ola de violencia en la que vivimos es demasiado grande como para estarnos distrayendo y romantizando a la “cultura mexicana”.

 

Porque eso es lo que se lee en su nota “El contraste y la coyuntura”. Castrejón habla de mucha historia y mucha tradición, y pasa por alto el gran riesgo que hay detrás de eso: normalizar aún más lo desgarrada que está nuestra sociedad.

 

En México, las celebraciones se han salido de control
En México, las celebraciones se han salido de control

Ya sé, ya sé…desde el principio lo aclara: “¿el contraste es deseable? No, definitivamente no si se trata de uno generado por las diferencias sociales.”

Pero, perdón, el resto de la nota se lee como si fuera algo que debe celebrarse.

 

El problema no es la fiesta en sí. Ni siquiera que todo el país esté festejando cuando hay más de 132,000 personas desaparecidas. Vamos a imaginar que eso es “natural” en nuestra cultura y que siempre acompañamos la muerte con fiesta, como dicen los libros de texto y una película de Disney. Y que no nos queda de otra más que reírnos, porque acordarnos de nuestros muertos siempre nos saca una sonrisa en medio del llanto. Vamos a pretender que eso puede pasarse y es parte natural del duelo. Aunque, eso sí, ¡un desaparecido no es un muerto! Es un limbo para la víctima y su familia. Pero supongamos que nos resignamos a esa realidad.

 

Manifestaciones por desaparecidos en época mundialista
Manifestaciones por desaparecidos en época mundialista

El problema verdadero es lo que implica agarrar la lona para cubrirse de la lluvia e insultar a quienes intentan detenerlo (porque ese es el caso más mediatizado, ¡pero no es el único!). Esa canallada no es un acto festivo, es un acto que raya en la sociopatía: buscar la comodidad y la autosatisfacción a costa del sufrimiento de los demás.

 

¡Eso es México! No fueron turistas los que lo hicieron. Fueron tres hombres mexicanos que, incluso cuando se les explicó su error, les valió madres. ¡Literalmente MADRES!

 

Tres tristes trogloditas tragaban v%#!ga en una trifulca...
Tres tristes trogloditas tragaban v%#!ga en una trifulca...

Si vamos a hablar de tradición, esa es la tradición: generación tras generación de hombres habilitados para mantener un comportamiento abusivo que ignora deliberadamente el padecimiento de los demás.

 

De acuerdo, la fiesta es necesaria para “liberar las pasiones”, como dice Castrejón. Pero es precisamente ahí donde sale a relucir lo que realmente piensan los fifos de la situación en la que vive el país. Nada. Simplemente nada. Mientras no les estorbe, no piensan nada. Y cuando les estorba, entonces viene la deshumanización absoluta: “p*titas buscadoras”, así lo han dicho.

 

Un fiestero en cada hijo te dio
Un fiestero en cada hijo te dio

Y sí, la mexicanidad implica eso, aceptar que hay alguien en la cúpula viviendo a costa de los demás. Los tres hombres que arrancaron la lona son tan mexicanos como las madres buscadoras porque forman parte de la misma pirámide, pero están en polos opuestos. El caso dejó algo claro: el privilegio tiene una economía. Para que alguien goce de comodidad, otros deben morir.

 

Y su entendimiento de su propio privilegio es tan limitado que no fueron capaces de entender que esa lona no es un objeto funcional en la ciudad, no es otro anuncio más como la propaganda de los partidos políticos o los espectaculares de comida rápida. Esa lona simboliza una lucha y una herida. Pero los Chicos Afición no leen otros símbolos más que los de su playera verde.

Familiares de desaparecidos se reúnen en el Fan Fest del Zócalo de la CDMX
Familiares de desaparecidos se reúnen en el Fan Fest del Zócalo de la CDMX

 

¿Por qué omitió en su nota, compañero Rodrigo, el incidente de la lona?

Pensando lo mejor (y, conociéndolo, eso es lo que realmente pienso), fue por pura economía del texto. Quería demostrar un punto y se brincó los distractores.

 

Pensando lo peor (ese es el riesgo de nuestro oficio) hay un acto de complicidad. No creo que sea su caso, Don Rodrigo; eso espero. Sin embargo, un lector fifo puede ver su texto y tomarlo como una apología de que “todo se vale cuando estamos en la peda”.

 

Porque a eso están acostumbrados estos consumidores de la machósfera. Han crecido en un mundo muy diferente al de las mujeres a las que violentaron y los desaparecidos de los que se burlaron. Seguramente lo hacen todo el tiempo, sólo que ahora nos tocó grabarlos. No hay otra explicación para que sintieran tanta confianza en su valemadrismo.

 

Así que no, el teatro no es lo importante aquí. Dice Castrejón que los medios salinaspliegosos no alcanzaron a planear la fiesta verdadera. Nunca se imaginaron un guion tan realista porque están acostumbrados a los conflictos de telenovela. Eso es cierto; sin embargo, lo que se vio detrás de la máscara no fue “una expresión de la energía vital en su grado más puro” como dice Don Filosofías.

 

La realidad que se descubrió es que, para funcionar, México necesita una dosis diaria de sociopatía que nos permita ignorar el sufrimiento ajeno.

La dualidad entre la celebración y la indignación por los muertos y desaparecidos
La dualidad entre la celebración y la indignación por los muertos y desaparecidos

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