Fracking en México: especialistas ven viable su aplicación con menor uso de agua y regulación estricta
- María José Hdz.
- hace 2 días
- 2 Min. de lectura
La técnica de fracturación hidráulica, conocida como fracking, podría representar una alternativa para fortalecer la seguridad energética de México, siempre que se aplique bajo estándares técnicos avanzados y con un marco regulatorio sólido, coincidieron especialistas del sector.

Santiago Arroyo, director de la empresa energética URSUS, explicó que el fracking utilizado actualmente en Estados Unidos ha evolucionado para reducir significativamente el consumo de agua. Según detalló, entre 5 y 7 por ciento del fluido hidráulico corresponde a agua, de la cual hasta 95 por ciento es reutilizada.
El directivo subrayó que estos avances responden a mejores prácticas de la industria y a regulaciones internacionales más estrictas. Además, destacó que la eficiencia en el uso de agua también obedece a razones económicas, ya que un mayor consumo eleva los costos de producción y reduce la viabilidad de los proyectos.
En el contexto internacional, grandes empresas como ExxonMobil, ConocoPhillips, BP y Chevron Corporation lideran la aplicación de esta técnica, apoyadas por firmas de servicios como SLB, Halliburton, Saudi Aramco y Marinsa.
Para México, la implementación del fracking implicaría retos importantes. Arroyo señaló que el país carece actualmente de la infraestructura, personal especializado y recursos financieros suficientes para desarrollar proyectos de este tipo de manera independiente, por lo que sería necesario recurrir a esquemas de inversión mixta.
Las zonas con potencial para este tipo de explotación incluyen la Cuenca de Burgos y regiones de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Chihuahua, San Luis Potosí y Guanajuato, donde existen yacimientos no convencionales que podrían ser aprovechados.
Desde el ámbito técnico, Rubén Chávez Guillén, del Colegio de Ingenieros Civiles de México, consideró que el fracking puede ser una técnica viable y con menor impacto ambiental si se ejecuta con conocimiento detallado del subsuelo y bajo estándares probados internacionalmente.

Entre las condiciones necesarias, mencionó la protección de acuíferos, el uso progresivo de compuestos biodegradables, el monitoreo sísmico constante y la transparencia en la operación de los proyectos. Estos elementos, afirmó, son clave para garantizar la viabilidad ambiental y social de la técnica.
Por su parte, Sergio Aceves Borbolla, también del CICM, destacó que la discusión sobre el fracking en México debe centrarse en la seguridad energética, dado que el país cuenta con recursos fósiles y condiciones técnicas para su explotación.
Especialistas coincidieron en que el desarrollo de yacimientos no convencionales podría reducir el riesgo de una crisis energética en el futuro, aunque su implementación seguirá sujeta a debate público, regulación y condiciones del mercado energético global.




Comentarios